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Glándulas anales perro inflamadas: Por qué arrastra el trasero y solución

Aunque la creencia popular dice que «seguro que tiene lombrices», en el 90% de los casos que vemos en la Veterinaria Rincón de Loix, la causa real es un problema de impactación o infección en los sacos anales. Tener las glandulas anales perro inflamadas es doloroso y, si no se trata, puede acabar en un absceso que requiera cirugía.

Es una escena que a muchos propietarios les resulta cómica, pero que para el animal es tremendamente molesta: ves a tu perro sentarse y arrastrar el trasero por el suelo (alfombras, césped o acera) impulsándose con las patas delanteras. A este gesto lo llamamos «hacer el trineo» o «la carretilla».

Hoy te explicamos qué son estas «bolsas secretas», para qué sirven y cómo evitar que se conviertan en una pesadilla para tu mejor amigo.

¿Qué son y para qué sirven las glándulas anales?

Todos los perros (y gatos) tienen dos pequeños sacos situados a ambos lados del ano (imaginando un reloj, estarían a las 4 y a las 8). Estas glándulas producen un líquido aceitoso, de color marrón o grisáceo y con un olor muy fuerte y desagradable (similar al pescado podrido o metal oxidado).

Su función principal es la comunicación olfativa. Cada vez que tu perro defeca, las glándulas se presionan y liberan unas gotas de este líquido sobre las heces. Es como dejar su «DNI» o firma personal para que otros perros sepan quién ha pasado por ahí. Por eso los perros se huelen el trasero al saludarse; están leyendo información química.

Síntomas de glándulas anales perro inflamadas

En condiciones normales, las glándulas se vacían solas. Pero a veces, debido a heces blandas (que no ejercen presión al salir), anatomía de la raza (común en Bulldogs, Chihuahuas, Caniches) o alimentación inadecuada, el líquido se espesa y los conductos se obstruyen.

Si detectas esto, tu perro tiene problemas:

  • Prurito anal (picor): El síntoma rey. Arrastra el culo («trineo») o se lame la zona compulsivamente.
  • Mal olor: Un olor a pescado repentino o rancio que no se va con el baño.
  • Dolor al defecar: Dificultad para hacer caca o quejidos.
  • Inflamación visible: Si levantas el rabo, puedes ver un bulto enrojecido a uno o ambos lados del ano.
  • Sangre o pus: Si la infección avanza, la glándula revienta hacia fuera (fístula), manchando el suelo de sangre y pus.

Las fases del problema: De la impactación al absceso

El problema de las glandulas anales perro inflamadas evoluciona por fases si no se atiende:

  • Fase 1 (Impactación): El líquido se vuelve pastoso y no sale. El perro está incómodo. Solución: Vaciado manual.
  • Fase 2 (Saculitis): Las bacterias proliferan y hay infección. El líquido se vuelve pus amarillento. Solución: Vaciado, lavado y antibióticos.
  • Fase 3 (Absceso): La glándula está tan llena de pus que se convierte en una bola caliente y dolorosa que acaba reventando la piel. Solución: Cirugía menor, curas diarias y antibióticos sistémicos.

Tratamiento: ¿Debo vaciarlas yo en casa?

Internet está lleno de tutoriales sobre cómo vaciar glándulas en casa, pero desde Veterinaria Rincón de Loix lo desaconsejamos totalmente si no tienes experiencia. ¿Por qué? Porque si las aprietas mal, puedes reventar la glándula hacia dentro (provocando una infección interna grave) o causar un edema por traumatismo.

Además, si ya hay infección, apretar causa un dolor insoportable al animal. El tratamiento correcto para las glandulas anales perro inflamadas debe hacerlo un veterinario o peluquero canino experto:

  • Vaciado manual: Introducimos un dedo enguantado en el recto para presionar la glándula desde dentro hacia fuera. Es la única forma de vaciarla completamente.
  • Tratamiento médico: Si hay infección, instilamos una pomada antibiótica y antiinflamatoria directamente dentro de la glándula mediante una cánula.

Prevención: La importancia de la fibra

Para evitar recurrencias, lo mejor es una buena dieta. Un pienso de alta calidad rico en fibra ayuda a formar heces más firmes y voluminosas, que presionarán las glándulas de forma natural al salir, favoreciendo el auto-vaciado.

Si tu perro se arrastra o notas ese olor característico, no esperes a que reviente. Pide cita con nosotros. Un gesto sencillo de 2 minutos le ahorrará mucho dolor.


¿Tu perro muestra signos de dolor o infección severa en la zona anal?

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